Hola, yo sé que ha pasado casi un año desde que intenté actualizar, que las he tenido en ascua, la verdad es que he tenido un montón de líos, ciertamente me cambié de universidad y tengo trabajo en el cual he ascendido y pues es mucho el peso sobre mis hombros.
De todos modos lo otro que me demoró es que no sabía qué escribir, de la anda perdí la emoción de la pareja Changminho, no porque no creyera en ella, sino que de la nada comencé a leer cosas demasiadas melosas, y luego me di cuenta que el Minho que estaba escribiendo perdía la esencia del personaje que yo escribía y comenzaba a parecer a otra imagen de otros Minho, de otras historias, etc. Y porque cuando algo se hace demasiado masivo yo comienzo a perder totalmente el interés jajajaja
Bueno lo otro es que tomé mucho cariño a otras couples, y luego me di cuenta que si a Junsu lo ponía con cualquiera me gusta, luego que me di cuenta que un torpe Junsu pero que no sea infantil sino que uno más idiota de carácter, algo más cínico, se parecía mucho más al Junsu que he visto, uno más HOMBRE.
Lo mismo que los otros, siento que tengo otra imagen de ellos y eso ha hecho que cambie muchas perspectiva, lo otro que me ha ayudado mucho a volver a escribir que es soy demasiado rolerplayer jajaja y pues he tenido la posibilidad de explorar diversos caracteres que podrían ir con alguna historia.
Bueno, a lo que voy, es que hoy la historia cambia un poco el rumbo de la idea inicial, y de la nada el que lo haga me gusta mucho, tal vez no tendrá el final que ustedes desean, pero sí un final que me guste más.
Bien, a lo que muchas han venido:
Hijo de la Luna: Capítulo 33
Espero que les guste el capítulo, es como un interludio al cambio drástico que se dará, a los pensamientos y sentimientos, ahora quitaré la estela de dudas de la vida que han tenido los hermanos Kim, la confusión, el desamor, me centraré en las parejas conflictivas: En lo que podría ser el Changminho y lo que pudo ser el Yoosu.
No diré más, espero que les guste <3
Prohibido sacar Fic's del Blog sin concentimiento de la autora. Si no te gusta el genero Yaoi te recomiendo que no leas este blog (:
Mostrando entradas con la etiqueta may mao tvxq. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta may mao tvxq. Mostrar todas las entradas
martes, 20 de octubre de 2015
Hijo de la Luna: Capítulo 33
Capítulo 33.
“Conociendo el pasado. ¿Qué? ¿No era solo un sueño?”
“Conociendo el pasado. ¿Qué? ¿No era solo un sueño?”
— Ma… madre…
Apenas dijo esas palabras tanto Jaejoong como Kibum
voltearon a ver con rapidez ¡NO PODÍA SER!
— Tanto tiempo sin verles, queridos.
No podía ser que su madre haya dejado su lugar tan importante,
su adorado trabajo para venir hasta Corea a verles.
— ¿Cómo creen que no vendría a ver a mis tesoros
importantes? Juré cuidarles, ese fue mi promesa.
Kibum ni si quiera esperó y corrió hasta ella para
abrazarla.
— Omma… Omma… al fin volviste. —Dijo todo emocionado,
haciendo reír a la bella mujer frente a ellos, Jaejoong estaba haciendo ya sus
pucheros porque quería también abrazar a la bella mujer.
— Aigoo Jaejoong ah… no cambias esa linda manera de
mirarme.
— Kim Eli.
El mundo miró sorprendido hacia Park Yoochun ¿Cómo sabía el nombre de aquella mujer?
— Realmente es Elisabeth, pero gracias, Park Yoochun.
No le veo desde la cena en Viena con los inversionistas.
Changmin se acercó hasta su amigo de infancia para
entender lo que sucedía, estaban pasando muchas cosas en ese momento, porque
Park se había mostrado reticente a acercarse cuando vio irse a Junsu y ahora de
la nada estaba mirando con sorpresa a la mujer frente a ellos, ho sí… tendría
que hablar seriamente con Park.
— ¿Dónde está Junsu y el nuevo chico? —Preguntó la
mujer mientras Kibum soltaba el abrazo.
Heechul sonrió algo incómodo… a su madre le gustaba
verles juntos, saber que Junsu no estaba no le sería de gracia.
— Vamos… yo quiero conocer a mis nietos y a mis nueros.
—Dijo con una presta sonrisa mientras miraba a ciertas personas. —Ustedes no
saben cuánto he deseado conocer aquellos que se han atrevido a tocar a mis
hijos. —Dijo.
Todos sintieron un escalofrío recorrer sus espaldas al
momento de escuchar esas palabras, ahora entendían por qué los hermanos Kim se
protegían tanto, lo habían aprendido de ella.
— Madre… no los asustes. —Pidió Heechul, tratando de
no reírse de la cara de espanto de los chicos.
— Oh… Chulie… deja que me divierta. Además… tratan de
quitarme a mis bebés. —Y nuevamente todos se quedaron sorprendidos al ver aquel
puchero sobre los labios de la pelirroja.
— Pero si tú jamás podrás perdernos. Madre… nosotros
no pudimos encontrar mejor mujer como madre, el destino te puso como la
salvación de nuestras vidas.
Comentó
Jaejoong… “La salvación nació como belleza, como la oda… como Dante describe a
Beatriz, como la salvación, guiarnos desde aquel infierno que nuestras vidas
eran, tendiste tu mano, nos trajiste de vuelta al paraíso.”
Kim Eli sonrió con presta gracia, antes de enmarcar el
rostro de Jaejoong y besar su frente. Se alejó tan solo un poco para mirar a
sus hijos.
— Siguen sin decirme dónde está Junsu.
Y la tensión volvió a los cuerpos de los hermanos Kim,
les iría mal, muy mal…
Yoochun desde su lugar miraba todo sin creer, es que
no podía ser cierto, no era ella la madre de esos chicos, además se notaba
¡DEMASIADO JOVEN PARA SER MADRE!
Flas
back.
Rio un par de veces por aquellos chistes sin sentidos
que tiraban uno que otro inversionista. La verdad es que le aburría ese tipo de
reuniones, pero solamente porque esos hombres eran aburridos, aun así aguantó,
y es que si quería surgir con su empresa tendría que hacerlo, tendría que
aguantar.
- Noto tu poco agrado, pero si piensas que son monos
educados encontraras la gracia a todo esto.
Yoochun parpadeó confundido, pues le estaban hablando
en coreano. Volteó para saber a quién pertenecía esa voz femenina.
- Kim Eli, un gusto en conocerte, Park Yoocheon ssi.
No creí que te volvería a ver en éste lugar.
El pelinegro volvió a mirarle confundido. ¿Qué dijo?
- Que no te sorprenda, porque no será la última, hay
un lazo muy delgado de sentimientos e historias que harán que nos veamos
reiteradas veces.
- Perdón, yo creo que se ha confundido.
- Oh no… — La mujer sonrió con firmeza. — Yo no
olvido, no tengo esa capacidad, puedo morir, claro… pero todos mis recuerdos
vuelven de vida en vida, porque prometí a mis hijos jamás olvidarles.
En un principio Yoochun sintió que esa mujer solo
usaba metáforas para demostrar el amor por sus hijos, en especial porque para
ella sus hijos eran su mejor virtud. Siempre que le preguntaban por sus hijos
ella sonreía radiante. Aunque le sorprendió el escuchar lo mayores que eran
esos “niños”
A Yoocheon, Eli le hacía gracia, era mujer divertida,
digna de admiración, además tenía una voz de gran envidia, ella le había
mostrado muchos lugares, había sido extraño, en ella encontró mucha
familiaridad, como si le debiera algo…
— Espero que algún día entiendas que te mereces algo
mucho mejor de lo que tienes, algún día tu corazón te lo pedirá.
En ese tiempo, aquellas palabras no tenían ningún
sentido para él, pero ahora… cobraban un sentido muy enorme, y entonces miró
hacia la puerta de embarque en donde se había ido Junsu.
Y tal vez ya era demasiado tarde.
*****
Casa
Kim.
Si Shim y Park habían creído que en algún momento
pudieran salvarse, estaba equivocados, porque en cuanto Kim Eli les vio caminar
en una distinta dirección a ellos les llamó, haciéndoles notar que no podían en
ir en otro camino.
—
Ustedes
creen que les dejaré. Minho también es mi hijo… —Changmin le miró avergonzado.
—Por lo que Yoogeun es mi lindo nieto al igual que Dain y quienes vienen en
camino.
—
Omma…
—Heecheol estaba avergonzado, por dios que su madre sí que sabía ponerle
nervioso.
—
Heecheol.
No pretendas controlar lo que no está en tus manos. Y Park, tendrá que
acompañarnos, aunque nuestra conversación será ya entrada la noche.
Había muchas cosas que esos misteriosos resguardaban,
tantas que era difícil entender para el resto, los hermanos Kim solo habían
logrado suspirar, ese día iba a ser muy largo y lleno de escusas.
—Kim Heecheol, tú primero. Joongie, cariño… Llevo tiempo sin comer
comida Coreana, hazle el favor a tu madre y cocina para todos. Estoy segura que
el resto te ayudará. Kibummie, ve a descansar, puedo ver lo mal que te estás
sintiendo y lo nervioso que estás poniendo a tu novio.
Shim Changmin, Yoocheon, Yunho y Siwon miraban algo
ajenos todo, el cómo esa mujer movía las cosas, entendían bien en ese momento
el comportamiento tan inusual en los hermanos Kim.
—
Tú
no pareces extrañado. —Musitó Changmin a Jonghyun cuando éste salía
con vaso con agua para su novio.
—
La conozco desde niño, en el orfanato, ella me presentó a mis
padres. —Dijo con toda tranquilidad. Changmin le miró sorprendido, no sabía que
Jonghyun era adoptado. —Con Kibummie nos conocimos desde toda la vida en el
orfanato, junto con los demás, menos a Junsu ssi, a él lo conocí en la ida a Japón
que tuve con mis padre y la familia Kim.
—
¿Qué? ¿Orfanato? ¿No son hermanos de sangre? —Preguntó
Park realmente interesado en la historia.
—
Heechul y Jaejoong lo son. Kibum y Junsu no
son hermanos de sangre. —Comentó esta vez Yunho quien se puso tras Jonghyun y
le apretó los hombros. —Sabes cómo se pondrá Key si no vas rápido con él.
Jonghyun hizo una mueca de pánico y corrió a su
habitación, lo que hizo que el resto de los chicos rieran divertidos.
—
¿Tan
serio es Kibum? —Preguntó Park a Shim, éste le miró con diversión antes de asentir
efusivamente.
—
Bueno chicos… ¿Necesitan saber algo? —Preguntó
Yunho mientras se arreglaba el cabello.
—
¿Tendremos respuestas? —Preguntó con
curiosidad Siwon.
—
Muchas, entren conmigo a la cocina y ayudemos
a Jaejoong.
Changmin saltó como resorte, porque estar en la cocina
mientras su hyung cocinaba significaba comida rápida a su paladar y estómago.
Jaejoong se movía de un lado a otro por la cocina cuando el resto de los desocupados entraban a ésta. Les sonrió apenas y les dio una tarea a cada uno para poder sacar la comida rápido, además debían ir luego a buscar a su pequeña, que estaría feliz de al fin ver a su abuela en persona.
— Cuando apenas tenía dos años fui dejado en un orfanato junto con Heechul, él ya tenía unos tres años, puedo recordar borrosamente el rostro de una mujer que lloraba mientras nos dejaba, nos pedía perdón una y otra vez, luego miraba a mi madre y le pedía su ayuda. No sé en qué momento esa mujer se fue, no recuerdo haber llorado ni pedido que se quedara, de hecho solo recuerdo que era mujer, no sentía ningún lazo por ella que me hiciera pensar que debía seguirla, al contrario de cuando omma tomó nuestras manos y dijo que desde ese día ella nos cuidaría, al tiempo después llegamos a una casa muy linda, acogedora, con un diseño muy típico.
Jaejoong se movía de un lado a otro por la cocina cuando el resto de los desocupados entraban a ésta. Les sonrió apenas y les dio una tarea a cada uno para poder sacar la comida rápido, además debían ir luego a buscar a su pequeña, que estaría feliz de al fin ver a su abuela en persona.
— Cuando apenas tenía dos años fui dejado en un orfanato junto con Heechul, él ya tenía unos tres años, puedo recordar borrosamente el rostro de una mujer que lloraba mientras nos dejaba, nos pedía perdón una y otra vez, luego miraba a mi madre y le pedía su ayuda. No sé en qué momento esa mujer se fue, no recuerdo haber llorado ni pedido que se quedara, de hecho solo recuerdo que era mujer, no sentía ningún lazo por ella que me hiciera pensar que debía seguirla, al contrario de cuando omma tomó nuestras manos y dijo que desde ese día ella nos cuidaría, al tiempo después llegamos a una casa muy linda, acogedora, con un diseño muy típico.
Todos se habían quedado en
silencio cuando el relato de Jaejoong comenzó, a pesar de sus palabras mostraba
tanta tranquilidad, y un cariño grande cuando hablaba de Kim Eli.
—Ella nos aceptó en su casa, y
nos trató como sus hijos. Dijo que la Luna había querido que ella nos cuidara y
nos diera todo su amor. Es una linda historia cuando eres niño, te hace sentir
especial, y hasta el día de hoy creo que la Luna nos mandó con mamá. Ella nos
enseñó de todos, nos dio todo un futuro y muchos hermanos, como cuando conocí a
Kibum, él no hablaba y siempre estaba en silencio, luego con el tiempo lo vimos
sonreír solo para mamá y Jonghyun, fue difícil hacer que nos reconociera a
Heecheol y a mí como sus hermanos, aunque cuando lo hizo no se nos despegaba,
era adorable.
Park le miró extrañado, porque de
la nada Jaejoong se quedó en silencia y no quiso seguir hablando, pero… ¿Y
Junsu?
— ¿Y Junsu? —La pregunta salió
con rapidez de sus labios, Jaejoong le miró un instante antes de negar con la
cabeza.
—No puedo darte esa información,
Junsu es una persona enigmática, aun para nosotros, su cuerpo es débil por
ayudar a otros, aunque… no hay nadie mejor que él, aun si es terco, y cuando
digo que lo es, lo es… Pero su corazón es puro, sería difícil corromperle
Difícil corromperle… esas palabras torturaron la
cabeza de Yoocheon, eso… dios, esperaba que fuese de verdad y rogaba porque no
fuese débil, rogaba no haber dañado el corazón de Junsu.
—Él siempre está ahí, aun cuando
le duele. Lo único malo de Junsu, es que nunca sabes qué pasa en su interior,
él puede estar sufriendo mucho, pero no dirá nada… En los únicos momentos en el
que se muestra débil es cuando su cuerpo no resiste y cae en cama, ahí… parece
un pequeño en busca de refugio…
Jaejoong mostraba una mirada
triste al decir aquellas palabras, Junsu era todo un enigma, pero lo que
quería, lo quería mucho, y tenía tanto miedo de perderle, le aterraba saber que
podría perderle con el paso del tiempo. Era al único a quien no le hicieron la
promesa, y su corazón tiritaba cada vez que pensaba en eso, porque no podía
perder a su hermano.
—Joongie… —Al escuchar ese
susurró volvió en sí, miró a su esposo, este tenía la preocupación marcada en
su rostro por lo que sonrió con sutileza y siguió haciendo lo debido.
—Mi familia es un misterio, aun
para nosotros mismos, pero nuestra madre nos mantiene con vida, ella es nuestro
tesoro, nos ayudó a tener todo lo que tenemos, y nos dejó conocer a quienes
debíamos conocer. –Llevó su mirada a su esposo. —Estoy agradecida de ella,
porque tengo una hermosa familia, y no solo lo digo por mis hermanos sino por
Yunho y Dain.
Yunho no había evitado sonreír,
esas palabras eran tan lindas, amaba a ese hombre frente a él, desde el primer
momento se había prendado de ese enigmático hombre, aunque si en su momento no
hizo las cosas bien…
Flash Back.
Venía recién de estar en las prácticas del equipo de futbol,
habían estado realmente duras, masajeó su cuerpo justo cuando iba de camino a
las duchas, de los últimos, como siempre, ser capitán del equipo era exigente,
vio a todos sus compañeros de equipo salir ya bañados y vestidos para irse, se
despidió de ellos con un movimiento de manos.
Tomó su ducha rápido, y es que de repente las ganas de ver su cama
se hicieron enormes, se vistió con rapidez y salió de los camerinos. En lo que caminaba su
paso se entorpeció en lo que vio a cierta figura, a duras penas, piel blanca,
cabello negro, ojos rasgados y profundos como los de un leopardo. ¿Quién era
ese chico? Paró su paso, viendo como esa figura comenzaba a darle la espalda
con esa caminar agraciado y tan masculina pero igual de sutil. Le vio tomando
un móvil entre sus manos dando una sonrisa al escuchar la voz tras el aparato y
su corazón se aceleró al escucharla… tanto, fue demasiado, porque nunca se
había sentido así, llevó su diestra hasta su pecho, sintiendo sus latidos.
-
¡Hyung!
¿Dónde estás?
Yunho le miró con sorpresa, ese chico de ahí era coreano, al igual
que él. ¿Con quién estaría hablando? Y sonreía… hermoso, precioso… ese de ahí
era un ángel. Sin precedente comenzó a acercarse, sin darse cuenta, sus pasos
eran inconscientes, él solo quería tocar a ese chico frente a sus ojos.
Y luego escuchó aquel nombre.
-Ok, Heechul, hyung. –Le vio responder con un tierno puchero sobre
sus labios y a mismo se dio cuenta que deseaba esos labios, sin reparo… los
quería solo para él.
Luego se preguntó qué era lo que estaba pensando, ni si quiera
conocía a ese chico, era primera vez que lo veía, era imposible que tantos
sentimientos se vertieran en él tan rápido como en una sola vista.
Cuando miró nuevamente en dirección a ese bello chico éste estaba
de frente a él, mirándole sorprendido. ¿Por qué? Y Yunho se vio queriendo saber
muchas cosas, en especial el “por qué” de ese hermoso sonrojo que azotó esas
pálidas mejillas.
-Yun… -Y las palabras dejaron de brotar de esos labios. Yunho
parpadeó confundido ¿A caso ese chico conocía su nombre?
Y trató de acercarse, viendo cómo el ajeno daba un paso hacia
atrás, le vio guardar su móvil antes de dar la vuelta y correr lejos de él,
entonces Yunho vio que sería fácil correr y atraparlo, pero sus piernas no
respondieron, no quisieron seguir su impulso de correr tras ese pelinegro, miró
a su alrededor ¿Qué mierda le pasaba?
Y hubiese deseado que todo quedase en eso, en una vista fortuita y
no volver a ver ese chico, pero la realidad fue distinta, en especial cuando le
vio entrar a su salón a la hora de almuerzo, usando el uniforme de la escuela,
con su cabello negro y esos labios demasiado rojos y besables. ¡Mierda!
Pero el tema estaba era otro, lo que importaba es que ese chico
estudiaba en su escuela y en ese momento entraba a su salón. Le vio mirar de un
lado a otro, parecía buscar alguien, después una sonrisa iluminó su rostro
antes de entra decidido al salón.
-Hyung~ -La voz de ese chico le encandilo, y quedó helado cuando
le vio caminar en su dirección, el calor en sus mejillas lo golpearon, y una
sensación de mariposas le embargó por completo ¿Es que ese chico se acercaba a
él?
Pero la desilusión le
golpeó cuando no fue a él a quien abrazó, sino que al estrambótico de la clase,
de cara sonriente, sin reparó… es que vio esos labios tan besable topar con la
frente de su compañero y hasta ese momento mejor amigo.
-Jiji… -Pero escuchó una voz apagada, y miró a su amigo, vio un
puchero en sus labios y a su ángel acariciando su rostro.
-Hyung… no debiste venir, con Su te lo dijimos. Ahora mira cómo
estás.
-Heechul… -Y él no pudo más que acercarse, porque de repente se sintió el peor amigo, por un momento pensó en odiar a su estrambótico amigo, pero luego de ver el estado en el que estaba. - ¿Qué te duele?
-Heechul… -Y él no pudo más que acercarse, porque de repente se sintió el peor amigo, por un momento pensó en odiar a su estrambótico amigo, pero luego de ver el estado en el que estaba. - ¿Qué te duele?
La sonrisa algo forzada de su amigo se hizo visible, y no por la
incomodidad de su presencia, sino por lo mal que se iba sintiendo.
-Hyung… trata de comer un poco, te hará bien. Anda, te traje tu
almuerzo. –Vio a Heechul negando todo pucheroso, pero luego un ceño algo
fruncido surcó el bello rostro de su ángel al cual Heechol había llamado Jiji.
-Hazle caso, te ves muy débil. –Y luego tuvo la mirada algo
nerviosa por parte de ese pelinegro.
Entonces todo fue extraño, porque ese chico sacó unas cuantas
cajitas de comida, y Yunho lo miró sorprendido porque se sentó frente a su
amigo, y le dio comida en la boca, ahí fue que Jung sintió por primera vez los
celos. Porque ese pelinegro, apenas y reparaba en su presencia, lo que era molesto.
….
….
….
-¿Tu hermano menor? –Preguntó desconcertado.
Heecheol enarcó una ceja sin entender esas palabras, en especial
esa encarada que le dio Yunho cuando un chico le invitó a salir y pues como
siempre había aceptado la salida.
-¿Qué sucede contigo, Yunnie? –Preguntó con el entrecejo fruncid. –Tú
nunca me habías hablado así de feo, así que comienza a soltarla de una vez.
Las mejillas de Yunho se azoraron por completo, y bajó la mirada,
porque le había gritado a su amigo que era un descarado por pretender engañar a
cierto pelinegro, luego su amigo le miró sin entender y entre grito y grito al
final terminó diciéndole que el chico de la otra vez era su lindo hermanito
menor.
-¿No obtendré respuesta? –Preguntó nuevamente Heechul, a lo que
Yunho solo bajó la cabeza, más avergonzado porque era simplemente un idiota. Es
que ¡Dios! De solo pensar en que ese chico podría sufrir un desamor no le
agradaba, no quería pensar en ese rostro cruzado por la línea de la tristeza.
Jaejoong…
Jaejoong…
Había ocupado todos sus pensamientos de la nada, como si de pronto
encontrase a su otra mitad y él se sintiera el hombre más dichoso con solo
verlo.
-Ten cuidado, Jung Yunho… Jaejoong es mi persona importante.
Y esas palabras sorprendieron a Yunho, porque la voz de Heechul no
era melosa como siempre, al contrario, era dura, parca, como si de pronto viera
en Yunho una amenaza.
Y tal vez estaba en cierto punto en lo cierto, solo tal vez.
sábado, 24 de noviembre de 2012
Yoosu School: Capítulo 6
Capítulo 6:
“Cuenta regresiva: Momentos importantes”
- Te vas... –Sollozó abrazándole con fuerza y se
quebró en llanto, no era justo, no cuando había tardado tanto en tener el valor
de acercarse - ¿Por qué Chunnie? ¿Por qué te vas?
- Amor... –Suspiró abrazándole más fuerte –No quiero
irme, pero mis padres lo decidieron –Volvió a mirarle –Yo no quiero irme, no
quiero dejarte... no creas que yo quiero irme.
- Pero, ¿No puedes negarte? No quiero que te vayas,
Chunnie –Se alejó limpiando sus lágrimas y sentía que su cuerpo temblaba,
realmente estaba asustado, si su novio se iba, se olvidaría de él, encontraría
algo mejor y él pasaría a la historia.
- Recién me lo dijeron hoy, Junsu ah... –Suspiró
sintiéndose también mal –Mi umma y appa están muy de acuerdo, realmente aun no
sé cómo lograr no irme –Tomó las manos de su novio entre las de él –Pero lo que
sé, es que no quiero irme... no quiero dejarte, no quiero que me olvides... no
quiero tenerte lejos... no cuando recién te he encontrado...
Sollozo bajando su mirada –Estoy asustado Chunnie,
yo no voy a olvidarte, pero tú… Tú quizá encuentres algo mejor y me olvidarás
Colocó su mano en el mentón del menor –Mírame –Le
incitó a levantar el rostro –Confía en mi... Yo no quiero dejarte ¿Entiendes?
No hay nadie mejor que tú –Suspiró –Nadie me va hacer sentir lo mismo que me
haces sentir –Sonrió –Trataré hablar con mis padres, sólo que las cosas se han
estado complicando y al parecer peleó con mi umma por eso quiere llevarme –Le
besó –Haré todo para no irme.
- Vale –Susurro inseguro porque al final de cuentas
Yoochun terminara haciendo lo que sus padres le ordenen y se abrazó hundiendo
su rostro en el pecho de su novio –Vamos a comer ¿sí?
- Junsu ah –Habló con tono firme –Quiero comer algo
antes de la pizza –Sonrió para luego apoderarse de los labios de Junsu porque
ellos parecían tener el alivio que necesitaba. Mordió y lamio el labio inferior
de Kim a su gusto.
- Mhh… Chunnie –jadeó sobre sus labios volviendo el
beso enredando sus brazos en el cuello del mayor para tenerle más cerca, porque
su novio siempre conseguía destensar los momentos incómodos.
- Jamás te dejaré –Sonrió –Hablaré con mi appa, le
convenceré que deje que me quede... además como voy a dejarte, ¿Ah? ¿No te has
dado cuenta de la cantidad de admiradores que tienes? –Dijo con una sonrisa
deslizando cierto matiz de celo –No dejaré que nadie intente acercarse con
otras intenciones... no, tú eres sólo mío…
- Me tienes que cuidar de ese Kang joong por si
quiere acercarse de nuevo –hizo un puchero –Pero en serio Chunnie ya vamos a
comer anda.
Caminó con su novio y fueron a sentarse a comer la
pizza y terminar de ver película – ¿Por qué tenías nombrarlo...? –Besó nuevamente
los labios de Junsu y comenzó a darle de comer –Ne... Junsu ven –le incitó a
sentarse ahorcajadas sobre su cuerpo –No sé por qué pero me encanta tenerte de
esta forma –Comento sonriéndole pícaramente.
- Yah… te gusta estarme corriendo mano –se sonrojó
alimentándole con cariño llenando de besos su rostro mirándole embelesado
acariciando sus mejillas –Te quiero –beso la punta de su nariz.
- ¡Yah! si no quieres que lo haga sólo dilo y no le
hago más -sonrió al sentir ese besito en su nariz –Te iré a dejar... debes
dormir bien, mañana tenemos la presentación –le abrazó un poco más fuerte y le
beso un poco más apasionado.
- Sabes que me gusta, Chunnie –hizo una trompa -
¡¡No quiero irme!! –se quejó haciéndole berrinche como si fuese un pequeño.
- ¿No? Entonces hazme compañía, me siento algo
triste ¿Me cuidas? –Preguntó acariciándole la espalda –Te vez lindo haciendo
berrinche, me enamore de un niño pequeño.
- Te cuido lo que quieras, amor -Se acomodó mejor
sobre su novio besándole con calma –Pero soy un niño muy bonito ¿No? –Susurró
mordiendo suave el labio inferior del mayor.
- Hermoso –le miro – ¡Tú juegas con mi auto control!
¿Sabes? –Y en respuesta de esa mordida bajo sus manos hasta el trasero de Junsu
apretándolo aunque de paso ambas entrepiernas se rozaron –mmm…
- Mmh… Chunnie yo no hago nada tú… tú solito haces
que aumente el calor –Se sonrojó besándole castamente –Y no me alegues que
sabes es verdad…
- Lo haces sonar como si yo fuera un pervertido
–Alegó –de todos modos no es mi culpa... ¿Quién te manda tener este cuerpo?
¿Ah? –Sonrió –Tú eres el que me tienta a cada segundo…
- ¡Yah! ¡Bobo! –Rió avergonzado –Amor creo que debes
ir a dejarme Jaejoong hyung seguro se enoja ya sabes cómo es –Hizo un gesto de
fastidio –Y seguro que me extraña.
Hizo un puchero inconforme –Está bien, vamos –Caminó
con su novio hasta su auto –Mañana pasare a buscarte a tu casa, así nos vamos
juntos ¿Bueno?
- Vale –sonrió a lo dicho por su novio y a penas
llego a casa soltó un suspiró –Ve con cuidado. Te amo, Chunnie –Le besó
cortamente saliendo de ese auto y apenas iba a timbrar cuando Jaejoong abrió
–Hola, hyung -sonrió triste abrazando a su hermano y se soltó a llorar
contándole lo que pasaba con Yoochun y lloró un poco más entre los brazos de
Jaejoong antes de ir a dormir.
******
Casa Park.
Estaba en su cama recostado, pensando, hasta que su
celular sonó –Hola... Jaejoong hyung –Suspiró –No quiero irme, hyung... no me
importa estar solo todos los días pero no quiero irme…
Jaejoong Le escuchó atentamente todas sus palabras
–Habla con tus padres, Junsu realmente se siente triste, no me gustaría que te
fueras... –Suspiró –En caso de irte ¿cuándo sería?
Se acurrucó en su cama -en dos semanas a más tardar,
gracias por escucharme hyung... también me siento triste -colgó e intento
dormir, mañana a pesar de todo tenía la presentación. Se levantó temprano para
ir a la casa de los Kim.
*****
Al otro día…
Casa Kim.
- Hola, Jaejoong hyung... vi tu mensaje. Gracias por
invitarme a desayunar…
- Chunnie -se le aventó prácticamente cuando le vio,
besándole castamente y robó un poco del jugo que tenía –Estoy nervioso, amor
–susurró sonrojado sentándose frente a su novio.
Le sonrió –Tranquilo, lo harás bien amor... Ahh...
Jaejoong ah, tu hermano me roba jugo –rió al ver el puchero que hizo su novio,
al menos así le distraía.
- ¡Yah! Eres un feo, debes compartir. Yoochun malo
–sonrió comiendo su desayuno fingiendo molestia hacia su novio.
- ¡Los dos! ¡Dejen de jugar! –Ambos sonrieron
nerviosos por su grito –Coman –Volvió a sonreírles.
- Jaejoong… ¿Por qué no te presentarás en el evento?
–El mayor se sentó al lado de su hermano consintiéndole.
- Mi appa me dijo que necesitaba de mi ayuda y Yunho
dijo que me acompañaría. ¡Ah! Yoochun ah... Junsu tiene que ir a sacarse unas
fotos para la revista de mi omma... ¿Le puedes ir a dejar a la agencia?
-Yoochun se quedó sorprendido ante eso.
- ¿Jaejoong te está obligando, baby? -preguntó sin
poder creerlo.
- Aceptare porque esta vez Chunnie me acompañará…
solo por eso… –rió divertido al ver la cara de su novio – ¡Yah! Jaejoong hyung
no me obliga, pero mi omma, sí –hizo un puchero.
- Ok, te acompañaré –Dijo con aire resuelto ¿Así que
no irás a la escuela, Jae hyung? -el mayor estaba con ropa cotidiana.
- No, bueno ya váyanse llegaran tarde. Junsu ah,
suerte –Besó la mejilla de su hermano antes de verles partir.
*****
Escuela.
- Tranquilo, baby... todo saldrá bien, has trabajado
duro en los ensayos –Besó su frente y le incito a subir al escenario.
Asintió y apenas llegaron a el colegio su de verdad
que moría de los nervios, sus manos sudaban y es que ya estando frente a tanta
gente, aunque su mayoría eran alumnos, había uno que otros padres de familia.
Pero cuando su novio le sonrió se tranquilizó un poco cerrando sus ojos dejando
que las notas le llenen y comenzó a cantar.
Sonrió para sus adentro y siguió tocando el piano,
cantando con su novio. A penas terminaron la audiencia les lleno de aplausos y ovaciones
–Vez que tenía razón... cantaste maravilloso –Murmuró a los oídos del
pelirrojo.
Estaba contento, no tanto por los aplausos, sino
porque su novio estaba satisfecho con lo que hizo, suspiro abrazándole ya fuera
de la tarima –Me sentí seguro gracias a ti, Yoochunnie.
- Felicidades, Junsu ah –le abrazó fuerte entre sus brazos.
- ¡Wou! chicos déjenme decirles que su presentación ha
sido la mejor –Comentó Shim acercándose a ellos –Recuerden que hoy es un día
especial... se pueden retirar si quieren.
Ellos no iban a desaprovechar el momento, por lo que
asintió a las palabras de su amigo y haló a su novio fuera de la escuela.
*****
Miró sonriendo a su novio –Aun nos queda tiempo
antes de que vayas a la agencia... ¿Vamos?
- Aww Chunnie, estoy contento –suspiró meciendo sus
manos entrelazadas, incluso por un momento olvidaba que su novio tendría que
irse, pero si era así él iba a disfrutarle al máximo - ¿Y dónde vamos? ¿Ah?
- Podemos ir a comer, cine, parque y mimarnos mucho
rato o mi casa –Sonrió robándole un beso.
- Tu casa siempre es la mejor opción, Yoochun
–sonrió deteniéndole para besarle con suavidad sujetando sus mejillas para
tenerle cerca –Te quiero, Chunnie –Jadeó contra sus labios.
- Junsu... no me tientes –Murmuró contra sus labios
para luego sonreírle –Entonces vamos –Llegaron a la casa del pelinegro y de un
movimiento rápido ya tenía bajo su cuerpo a Junsu en el sofá -te quiero, baby
–Sonrió alegre de tener a su lado.
- ¡Mhh! Yo no te tiento, Chunnie. ¿Mira quién está
arriba eh? Tú eres el que me provoca dándome esos besos tan deliciosos –Se
sonrojó abrazándote más cerca de él.
- ¿Y quién te manda ser tan hermoso? ¿Ah? -Preguntó
besándole –No sabes cómo me tientas –Siguió robándole besos entre sonrisas.
- Omma y appa me hicieron con mucho amor –rió bajo
respondiendo a sus besos –Oye amor recuerda que debo ir a la agencia –Y le
mostro su enorme puchero.
- Está bien –Volvió a besarle –Te iré a dejar
–Comentó con un pucherito.
- No me hagas eso pucheros, si no harás que falte a
esa sesión y ya no me veras –acaricio sus pucheros y luego le beso- te amo
vamos anda.
- Está bien te iré a dejar ahora… ¿Cómo a qué hora
te voy a buscar? -pregunto poniendo en marcha su auto directo a la agencia en
la que trabaja la mamá de Junsu.
- ¿No vas a quedarte en la sesión? –Desvió su mirada
desilusionado.
- ¿Puedo? –Preguntó, él creía que tendría que
dejarle y no podría quedarse.
- Claro que sí –Sonrió cariñoso.
*****
Revista Style.
Apenas llegaron al lugar fue jalado por el diseñador
frunciendo el ceño –Yoochun ah, espérame por allá –Le señaló la pequeña salita
que estaba a unos cuantos pasos del vestidor.
Suspiró - ¿Por qué tenía que tomarle así? –preguntó
para sí mismo, frunciendo el ceño esperando a su novio.
Se cambió rápido y dejo que las maquillista le
arreglaran y volvió a su novio sonriéndole un poco –Siento dejarte solito,
Chunnie –susurró sentándose en sus piernas regalándole besitos como recompensa.
Se le quedo mirando y trago duro –Realmente estoy
dudando de darte permiso para que te saquen fotos –Le miró aquel conjuntos de
skynis negros y esa playera ceñida a su cuerpo del mismo color resaltando la
figura de SU novio –Después de esto tendré que cuidarte aún más –Se quejó
robándole unos cuentos besitos.
- Chunnie… ¿En serio me veo bien? –Mordió su labio
avergonzado mirando sus piernas –Yo creo que esto es incómodo –Hizo un
pucherito.
- Pero te vez guapo, baby –Le beso de nuevo y estaba
entretenido robándole besos hasta que esos MALDITOS camarógrafos se lo llevaron de sus brazos.
- ¡¡Chunnie!! –Se detuvo haciendo pucheros –Ven acá
–Tomó su mano llevándole con él al estudio y sonrió una vez que poso para las
cámaras, cada mirada cada sonrisa, movimiento era dedicado para Yoochun
sabiendo que le tiene embobado y eso le hace sonreír.
- Ok necesitaba un balde de agua fría... con muchos
hielo, Dios su novio le tenía embobado, un poco agitado y cuando le vio frente
a él de nuevo –Quiero tener esas fotos también –Pidió con un puchero a su
novio.
Rió bajito y le miro –Te regalaré unas cuando las
tenga mamá ¿Vale? –Le besó con calma y acariciaba sus mejillas con amor –Yoochunnie,
quiero estar contigo~
- Cuando quiera, bebe -sonrió contra sus labios –Yo
también quiero estar contigo.
- ¿Entonces nos vamos? –Jaló su labio inferior
suspirando y sonrió cuando asintió – ¡Entonces me cambio ya vengo, Yoochun ah!
Estuvo tentado en pedirle que se quede así pero
recordó que Junsu dijo que se sentía incómodo –Se vi lindo así... -Sí que
corrió a darle alcance – ¿Es necesario? te vez bien, ¿No puedes quedarte con
eso puesto? –Preguntó sonriéndole.
- ¿Eh? –Se sonrojó –Está bien, entonces ¿Dónde vamos?
¿Ah? ¿A tu casa? –Le hizo gestos lindos es que la casa de Yoochun era agradable
le encantaba estar ahí.
- Claro, baby –Le tomó de la mano -Tus cosas ¿Las
tienes? –Preguntó a lo que su novio asintió –Entonces, vamos…
******
Condujo hasta su casa realmente feliz porque tendría
un ratito más a su novio hasta que cierto sonido de su celular le saco de su
burbuja - ¿Halo? appa... ¿dime? Mañana en la mañana. Sí, ahí estaré... te veo
mañana –Suspiró con algo de frustración...
- ¿Qué paso? –Preguntó mirando por la ventanilla,
había escuchado perfecto que era el padre de su novio y ese tema le tiene
sensible pero no quiero que Yoochun le oculte nada.
Miró a su novio hizo un pequeño puchero y estaciono
su auto llegando a su casa –Mañana quiere que vaya con él a comer y de paso hablar
sobre lo de irme con él –Comentó en tono afligido – ¿Por qué tengo que irme...?
Hizo un puchero abrazándole aunque algo incómodo –Chunnie
yo realmente me pongo triste con eso, pero, si tus padres quieren que te vayas,
hazlo…es decir, no quiero que te vayas pero si debes hacerlo, yo voy a
esperarte Yoochunnie. Puedes llamarme todos los días y así, no voy a olvidarte,
Chunnie…
- Pero no quiero irme... –Alego abrazándole – ¡¿Justo
ahora les importa si estoy solo?! –Espeto con un poco de molestia –Pero no les
importó antes... y a estas alturas no me interesa si me quedo solo en casa,
aprendí a estar sin ellos –Volvió a quejarse –No me quiero ir... ni menos estar
lejos de ti...
- Lo sé, ¿Pero qué pasa si ellos no quieren que te
quedes? –Hizo un puchero, porque te entendía él no quería que se fuera, y tenía
el presentimiento que al final los padres de Yoochun terminarían llevándole.
Le dio un pequeño beso a Junsu antes de entrar –Lo único
que sé en este momento, es que no quiero irme, porque no quiero estar lejos de
ti, Junsu ah –Suspiró –Olvidemos este asunto por ahora, solo quiero estar contigo
y disfrutar nuestro tiempo ¿Sí?
Asintió entrando a su casa y suspiró –Te amo, Chunnie
–Se abrazó a él hundiendo su rostro en su cuello meciéndose y sonriendo como
bobo.
Sonrió feliz –También te amo –Besó su frente –Tengo
sueño –Se quejó, últimamente no había podido dormir y con lo que le gusta hacerlo.
Pero tan sólo un abrazo de su novio le hace sentir relajado y con ganas de
cerrar su ojos –Vamos a comer ¿Vale?
- Y luego duermes un poco –Beso su cuello castamente
haciendo un caminito hasta llegar a sus labios –Vamos anda~
- ¿Cómo puedes hacer eso y luego sonreírme como si
nada? –Preguntó un poquito alterado por esos besos –Junsu ah... no me hagas las
cosas más difíciles –Le regañó sonriendo atrapándole entre sus brazos
aprovechando para besarle.
- No hago nada, porque tu no quieres –susurró
sonrojado mirándole –Ya anda no estés quejándote.
Vamos a comer ¿Qué me preparas? Te toca consentirme ¡Eh!
Le mira de reojo –Ok, ok... cocino yo, ¿Te gustan las
pastas con salsa boloñesa? –Pregunto buscando las cosas para cocinar.
- Me gusta lo que me preparas –sonrió siguiéndole a
la cocina queriendo ayudar, tampoco no era tan malo así que hacia lo que le
decía el mayor aprendiendo a cocinar aquello - ¿Cuál es tu comida favorita,
Yoochun ah? –Le entro la curiosidad.
- Mm... el
Kimchi Jjigae, la primera vez que lo comí, omma lo había hecho... luego
sólo tu hermano nos cocinaba eso a Yunho y a mí, de vez en cuando –Respondió de
los normal terminando de hacer la salsa para colocarla sobre la pasta –Ve a
sentarte, Junsu ah... yo te sirvo.
- ¿Te incómoda que pregunte cosas así? –se sentó
mirándole algo preocupado por haber hecho esa pregunta tonta y bajo su mirada
después.
- ¿Qué? –Le miró –No, no es eso... no tomes a mal
mis palabras. No me incomoda que me preguntes esas cosas, no te hagas ideas
erróneas –Respondió sirviéndole un plato y colocándolo frente él –Es lindo que
quieras saberlo -le sonrió besando su mejilla -serviré bebida, ya me siento.
Comenzó a comer en silencio y de vez en cuando le
miraba con una sonrisa, sin saber de qué hablar o que decirle porque ese
silencio era incómodo.
- ¿Qué pasa? -Preguntó algo preocupado – ¿Hay algo
que te molesta? –Esta vez preguntó en tono suave sonriendo porque no había
resistido más esa atmosfera tensa – ¿No te gustaron? si no te gustan puedo
pedir algo…
- Está todo bien, me gusto –se acercó a su novio
besándole castamente –Sólo… no sé –rio bajito alejando su plato quedando
satisfecho.
Se levantó para abrazarle –Dime que pasa, soy tu
novio, ¿No? –Le habló regalándole besos en los labios y mejillas –Anda dime...
- No es nada… en serio, Chunnie –Sonrió –Sólo quiero
mimos ¿Sí? Anda… mañana seguro no te veré y voy a extrañarte –Hizo un
pucherito.
Sonrió y le jalo con el hasta su cuarto –Acuéstate
conmigo –Le pidió estirando sus brazos –Te quiero –Canturreo feliz regalando
muchos besos y caricias.
- Yo te amo –sonrió mirándote –Oye, Chunnie ¿Y si tú
le dices a tu omma que… tienes a alguien especial y que por eso no quieres irte?
–Mordió su labio inferior –Quizá así te quedes…
Le miró algo preocupado – ¿Decirle sobre nuestra
relación? –Jamás ha sido bueno hablando de sus sentimientos con sus padres
aunque ellos ya habían asumidos sus preferencias sexuales después de una gran
pelea –Realmente... no lo sé y también tendría que decírselo a mi appa...
- Oh solo decía amor –sonrió es que él se la pasaba
buscando opciones para que no le dejara
y se acurruco más en su novio dejándose mimar.
- lo sé -le beso un ratito -no quiero irme ni iré
-le sonrió el menor - ¿Quieres hacer algo? -pregunto sin dejar de acaricia la
cintura de Junsu viendo que se acurruca aún más en su pecho.
- Quiero hacer… Mmh…
no lo sé… -Se giró quedando encima de su novio haciéndole cosquillas
aligerando más el momento porque tanto a
Yoochun como él tiene sensible el tema
del viaje así que quería distraerse un poco de ello.
Ya se había hecho tarde y era hora de dejar al
pelirrojo a su casa –Mañana te veo, baby. Cualquier cosa te llamo, ¿Bueno amor?
-pregunto antes de dejarle entrar a su casa.
Y el día siguiente estaba preocupado. Se había
levantado así, simplemente sin muchas ganas de nada, y es que estaba preocupado
por esa cita que tendría su novio con su padre por lo que estaba bastante
inseguro, tanto que incluso Jaejoong lo noto y apenas vibro su celular tomo la
llamada - ¿Chunnie? –Mordió su labio cuando escucho el sí del otro lado.
- Hola, baby ¿Podemos vernos a la salida del colegio?
- ¡Sí! Te extraño… –Hizo un pucherito suspirando, el
descanso no era lo mismo sin su novio –Estoy aburrido ¿Cómo te fue con tu appa?
–Preguntó preocupado.
- Hablamos
cuando te vea... te amo, mi pequeño. Debo colgar, mi appa me espera.
******
Respondía a lo que su novio le decía mirando a su
padre que sonreía, no es que sea tan malo pero... bueno ahí le diría lo que
paso a su novio –Appa, tengo dos horas… Iré a la escuela –Su appa sonrió aún más.
- ¿Irás a buscarle? ¿Me lo
presentarás? –Preguntó con tono animado.
- No quiero aun... cuando mi omma esté lo hare, y no
creo que la haga gracia verte –Su appa sonrió.
- Bueno, ve.
******
Llego a la escuela esta vez venia sin auto... y le
espero apoyado en la pared esperando a que saliera –Junsu ah... –Sonrió con
algo de pena.
- Chunnie –Sonrió abrazándole con fuerza había notado
esa sonrisa y se asustó – ¿Cómo te fue? ¿Ah? –besó sus labios con calma porque
no quería saber nada de esa cita pero a la vez le preocupaba el no saber.
Suspiró dejando pequeños besitos en los labios de su
novio, no quería decirle pero… tendría que hacerlo –Me voy la próxima semana, Junsu
ah –Vio que Junsu se soltaba de sus brazos –Espera, deja que te explique, baby…
Le miró lloroso y negó asustado –Es... está bien... –Susurró
pestañeando –Yo voy a extrañarte un montón ¿Hacemos algo? podemos ir a pasear
por allí ¿Quieres? –tomó su mano comenzando a caminar.
Le paro atrayéndole a su cuerpo –Si quieres llorar,
hazlo. No quiero te guardes nada... –Suspiró –No me iré por siempre. Le conté a
mi appa sobre ti –Le dijo abrazándole un poco más fuerte –Por eso me dieron
permiso para volver antes... sólo… es sólo que sí o sí debo irme un tiempo a
estados unidos, Junsu ah...
- Pero igual te vas, Chunnie. Por el tiempo que seas
me dejas y tengo mucho miedo –Bajo su mirada mordiendo su labio inferior, no
quería soltarse a llorar como un pequeño, él quería estar bien y ser fuerte.
- ¿Por qué? ¿A qué le tienes miedo? ¿No crees de
verdad te quiero? –Enmarco el rostro del menor –No confías en mí ¿verdad?
- No es eso, yo confió en ti, Chunnie. Pero… me da
miedo no ser suficiente para ti –se alejó secando sus lágrimas.
Le volvió a abrazar –Tonto... ¿Cómo te atreves a decir esa tontera? –Le miro besando sus
labios –Yo de verdad te quiero, no te cambiaría por nadie... te lo juro, Junsu
ah... jamás lo haría. Sólo te necesito a ti a nade más... –La brazo meciéndole
con cariño - ¿Qué debo hacer para que te quites eso de la cabeza? ¿Ah?
- Nada, es una bobería, como dices –sonrió triste –Entonces
¿Vamos a pasear? Quiero disfrutarte antes que te vayas ¿Sí?
- No es una tontería para ti... sé que realmente no
tengo como defender lo que digo, Junsu ah... Me esforzaré para que de verdad
creas en mi –Le abrazó por la espalda caminando con su novio –Estoy algo
cansado, compremos helado y vamos a sentarnos en algún parque ¿Bueno?
Asintió cortando aquellos comentarios sobre su
inseguridad y después de obtener su helado y buscar aquella banca se recargo en
Yoochun comiendo su helado sin muchas ganas quería soltarse a llorar pero si lo
hacía seguro haría sentir mal a Yoochun y soltó un suspiró observando su helado
–Mi sabor favorito es el de mango, nunca lo olvides ¡eh! -rio un poco volviendo
a acurrucarse en su Chunnie.
- No lo olvidare... como no olvidare que te gusta dormir
acurrucado, que hablas dormido, que te sonrojas fácilmente... que amas cantar,
que bailas bien y que te gusta el futbol... tu cumpleaños es el 15 de diciembre
y tienes un hermano rarito –Comento sonriendo al ver el rostro azorado de su novio
–Yo también sé muchas cosas mi novio... y ahora agregaré que su helado favorito
es el de sabor a mango...
- Vale, es bueno que estés enterado de eso –Suspiró
besándole castamente –Te falta algo muy importante ¿Sabes? –Le miró a los ojos –Que
te amo, Chunnie…
- También te amo, Junsu ah... de verdad, te amo –Dijo
acariciando su cabello –Solo serán dos o tres meses y hare lo posible porque
sea menos tiempo ¿vale? –Beso los labios de Junsu –Oh... hice algo sin tu
permiso, Junsu ah...
- ¿Qué has hecho? ¿Ah? –Hizo un puchero mirándole
confundido – ¿Ha sido algo malo? –frunció el ceño.
- Depende de cómo le veas... hable con tu omma pidiéndole
permiso para que fueras conmigo por unos días a la playa conmigo y ella ha
dicho que sí –comento mirándole con una sonrisa sin saber qué esperas – ¿Fue
muy malo lo que hice?
- ¿Es en serio, Yoochun ah? –Sonrió emocionado casi
aventándose encima de su novio comiéndoselo a besos –Es algo muy bueno, Chunnie,
es decir, esta perfecto…
- También hable con tu hermano y Yunho me ayudo a
convencerle –Sonrió recibiendo gustosos esos besos – ¿Vamos a buscar tus cosas
para irnos? Luego vamos a la mía para irnos en el auto –Comento dejando besitos
en el cuello de Junsu.
- Uhum… lo que quieras –susurró cerrando sus ojos
dejándose hacer por esos besos en su cuello que le atontaban –Amor, ya vamos
–se sentó bien porque esos besos lo único que hacen es elevar su temperatura.
- Bueno, vamos…
******
Hicieron el recorrido a la casa de Junsu esperando
que se cambiara y ayudándole a guardar lo que necesitaba. Luego a la de él a
buscar su cosas e irse en el auto hasta su casa de playa. Sonrió enternecido al
notar que Junsu se había quedado dormido en el trayecto –Amor... –Beso sus
labios –Baby, despierta... –Dejo otro beso más –Ya llegamos –Sintió como Junsu
le respondía a los besos –Dormilón, llegamos...
- Mi amor –se quejó tallando sus ojos y bajo entre pucheros
abrazándose a Yoochun –Ya… ya estoy –aun adormilado ayudo con su mochila y miro
a su alrededor –Se siente bien la brisa…
- Mañana iremos a la playa, ahora dejemos las cosas
y vamos a comprar comida –Sonrió quitándole el bolso a Junsu –Entra –Le pidió
al menor luego de abrir la puerta y darle espacio para que entrara –La primera
habitación del segundo piso será la que usaremos, es la más grande –Comentó dejando
los bolsos en el comedor para abrazar a su novio y llenarlo de besos.
Sonrió correspondiendo a sus besos y termino por enredar sus brazos en su cuello
–Chunnie ah, íbamos a conseguir comida ¿no? -rió bajito al ver a su novio tan
entusiasmado.
- Lo siento... es que me encanta besarte -sonrió
algo avergonzado -Vamos -fueron al mini market que quedaba más cerca, y
compraron comida para ahora y para mañana en la mañana – ¿Quieres algo más?
-preguntó robándole uno que otro beso a un sonrojado Junsu.
- Está bien así, sólo vamos ya –quería por fin
disfrutar de su novio, pasar la tarde entre besos y caricias, pero Yoochun
andaba distraído que muy seguro ni siquiera nota que le necesita tanto.
- Ok, vamos –Le robo un último beso para ir a casa –Junsu,
prepararé algo rápido, unos sándwich, los pastelitos y bebida ¿te parece? –pregunto
a Junsu mientras camina a la cocina siendo seguido por el menor.
- Bien, estas muy consentidor –Le miró enamorado y
suspiró sentándose frente a él ayudándole a preparar los emparedados.
- Me gusta consentirte, baby –Respondió sentándose a
su lado para comer –Luego de comer ¿Qué quieres hacer? –Pregunto a refregando
sus ojos, estaba algo cansado su día estuvo muy activo –Haremos lo que tú
quieras hacer.
- Yoochun ah, hoy no hemos estado casi juntos quiero
mimarte y eso –Sonrió probando su alimento sonriendo de satisfacción –eso
quiero, mimarte...
- Ok, me gusta esa idea –Respondió sonriente y ya
terminado de comer chun le quito los vasos -Yo los lavo, sube y dejas tu cosas
yo ya voy a la habitación –Él terminaba de lavar esos vasos tomo sus corsas y
fue hasta la habitación viendo que Junsu miraba por la ventana – ¿Qué miras,
baby? -preguntó abrazándole por la espalda besando sus mejillas viendo el
atardecer –te amo...
Su corazón se agito con brusquedad ante ese “te amo”
que le hizo embobarse más en aquella hermosa vista –Te amo también, Chunnie
-recargó su cabeza en el hombro del mayor cerrando sus ojos dejándose mecer y
disfrutar de la compañía de su ratón.
Comenzó a dejar pequeños besitos en el cuello de
Junsu –No dejes de amarme, baby –Susurró a su oído, colando una de sus manos
bajo la ropa de este para acariciar su vientre –Te amo -repitió y le abrazo un
poco más fuerte.
- No lo haré, pero a te toca también no olvidarme ¡Eh!
–Se giró entre sus brazos y enmarco el rostro del mayor –Chunnie yo… yo… -se
sonrojo furiosamente desistiendo de lo que diría.
- No lo hare, quiero que seas sólo mío y ser sólo
tuyo -sonrió – ¿Que sucede, baby? –Preguntó volviéndole a abrazar rozando sus
labios con los de Junsu –Dime, Susu ah…
- Es...yo quiero hacer el amor –Declaró avergonzado
queriendo esconderse, porque aquello era demasiado para él, pero estaba seguro
quería intimar con su novio y ser por completo de él.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)